La madrugada me agotó a muerte. Las horas que faltaban para el amanecer, las usé pensando en Dominic y en Drake. De nuevo ambos personajes entraban en mi vida, con la misma fuerza con la que se marcharon. Pensé en cómo llegaron y desaparecieron sin dejar huella. No eran humanos, eran fantasmas, demonios o espíritus. No tenía un apelativo para lo que ambos hombres eran después de su muerte, sin embargo, sabía que Dominic era un demonio con más años de los que quisiera admitir. Lo que realmente me perturbaba era Drake. Durante años le pedí una señal, que me dijera si estaba conmigo, si su presencia continuaba rondándome. Era curioso que cuando Dominic regresaba, la nota e Drake llegaba. No pensé que fuese una treta de Dominic, no obstante, después de conocerlo sabía que era capaz de cualquie

