Entró al consultorio y observó la lista de pacientes y precisamente no tengo ni uno solo asignado para hoy, me siento y tomo mi teléfono, sin detenerme un segundo a pensar y llamo Erick. Escucho su voz gruesa, potente y tan masculina. —Jolie, hola… No esperaba tu llamada, ¿Sucede algo? —Eric me dice, y con solo escuchar su timbre de voz, me reconforta un poco, dejando de sentir, que todo siempre me lo merezco. —¿Estás ocupado? —le pregunto, y se que me delata tanto el nerviosismo. —Para ti nunca lo estaré, y si consideras prudente puedo pasar al consultorio, y te escucho por el tiempo que lo desees, es imposible negarte algo —esas palabras me hacen devolver el ánimo, aunque no me gusta que Eric piense que me dejo manipular por Louis, aunque es verdad, para mi todo esto es muy difícil

