Una vez más me encontraba arriba, con mi túnica blanca y los destellos dorados saliendo de mi cachucha. -¿Leo? - ¿Cowart? hola ¿Hace cuanto que llegaste? - hace como un día, no sabría bien decirte ya que aquí no hay ni un reloj siquiera, pero entonces ¿Estoy muerto? - es que este es el cielo, ¿pero como? desde que llegaste no se a presentado alguien a decirte “Cowart, bienvenido estás en el cielo, por tus buenas acciones te damos la oportunidad de ser un guía blanco” - no, ¿Un guía blanco? ¿Que es eso, que hago aquí y tú por qué traes ese vestido blanco con lucecitas doradas saliendo de tu cachucha? - ok Cowart, primero esto no es un vestido es una túnica, segundo tranquilizarte, no sé si yo debo de ser quien te tenga que decir todo esto pero como te veo muy desorientado y nadie ha

