Triste despedida

949 Words
Cuando desperté una luz blanca cegó mis ojos, cuando se pudieron adaptar me vi rodeado de personas de capas blancas con capuchas y otras de color dorado, sus facciones eran perfectas, hombres y mujeres tan apuestos, que seguramente todos ganarían algún concurso de belleza -Leo, bienvenido seas, hemos visto lo que has hecho y… - ¿Quiénes son ustedes y donde estoy? --Estas muerto leo y este lugar es el cielo - eso no puede ser verdad yo… yo… - salvaste la vida de muchos de tus compañeros de combate, esa grana hubiera matado a todos los que se encontraban hay  lo decía con tal tranquilidad y con tanto amor, aquella persona con vestimenta dorada, que de cierto modo me hacía sentir orgulloso y especial -si de verdad estoy muerto y este lugar es el cielo ¿Por qué ustedes no tienen alas? - los arcángeles son los que tienen alas, pero ellos se encuentran cuidando a las personas en la segunda vida Aunque me sentía confundido aquella persona me transmitía un aura de paz y tranquilidad como si nada malo fuera a pasar - nosotros no tenemos alas por qué tenemos poderes inimaginables somos ángeles ancestrales, Ángeles creados desde el inicio de los tiempos, nosotros fuimos testigos de la creación del universo, la tierra y la vida que habita en ella, nos llaman LOS ANCESTROS, somos los encargados de la vida en el la tierra. - ya, ¿Dijo segunda vida?, Si hay segunda vida ¿Por qué yo no estoy ahí? - que bueno que hiciste esa pregunta Leo, por tus acciones nobles y desinteresadas al salvar las vidas de tantas personas queremos ofrecerte ser un guía blanco -¿ Guía blanco?, ¿Será como una especie de ángel de la guarda? - No Leo, un ángel de la guarda es un ángel que cuida y proteja a una persona desde que nace hasta que muere, un guía blanco es un ángel protector, ayuda a las personas en momentos difíciles me miró fijamente, puso la mano en mi hombro diciendo - pero luego hablaremos de el trabajo que harás, creo que será conveniente que bajes a despedirte de tu familia, el guía Daniel te acompañará, por qué después ya no podrás volver a verlos. Esas palabras me rompieron el corazón, seguía sin creer mi muerte, no es que muriera a diario o que supiera mucho de muertes, pero en aquel lugar viéndome entero, aún con mi uniforme militar, no me sentía muerto, siempre pensé que cuando una persona moría sabía que estaba muerto por qué veía su cuerpo en el piso y esperabas esa luz blanca que te iluminaba para subir al cielo. -Leo ¿Nos vamos? Esa voz me saco de mis pensamientos, el ángel Daniel me extendió la mano, pensaba que al llegar a casa mi madre me miraría y me diría “¡Hey, es una broma!” Y todo volvería a la normalidad, iría a apadrinar a la hija de John, regresaría al colegio militar, tal vez encontraría por fin a mi chica especial, me casaría con ella, tendría hijos, los vería crecer y moriría feliz en mi cama. -Leo ¿Listo o no? -Si claro  tome su mano rogando al cielo que lo que estaba pensando fuera cierto Cómo si cambiarán de escenario, en un abrir y cerrar de ojos ya estábamos en el cuarto de mi madre; como si me hubieran vaciado una cubeta de agua fría supe que el hecho de que estaba muerto era real, mi madre dormía en la cama vestida de n***o con una foto mía abrazando, me rompió el corazón - Leo, tienes que tocar su cabeza para poder entrar en su sueños y despedirte de ella - ¿ Y cómo saldré de su sueño? - Solo cierras los ojos y volverás a estar a fuera  así lo hice, toque su cabeza y como si una fuerza me absorbiera entre a sus sueños, mi madre estaba ahí llorando frente a un ataúd con una fotografía con mi rostro -¿madre? -¡Leo! Mi niño hermoso corrió a abrazarme - no sabes que horrible pesadilla tuve, soñé que me decían que habías muerto en combate… - mama, no es un sueño, en realidad he muerto, solo vine a despedirme - no mi vida, no me digas eso, se supone que tú eras quien tendría que enterrarme a mi, no al revés. - madre prométeme que harás lo que habíamos hablado, que buscaras una persona quien esté a tu lado y te haga feliz, porfavor, me iré en paz si la promesa sale de tus labios - si mi niño lo que quieras, te prometo todo lo que quieras, pero no te vayas quédate conmigo. - mami te prometo, no se cómo, pero prometo venir a verte siempre, no olvides que te amo y no olvides cumplir tu promesa - leo mi vida… cerré mis hijos para poder salir, no podía seguir ni un minuto más con ella, el corazón se me desgarraba por dentro, fue la cosa más difícil en mi vida, despedirme de las personas que amaba, que no volvería a ver jamás, la despedida con los abuelos fue igual de dolorosa, hacer saber al abuelo Andreu que lo que me pasó no fue culpa suya, que era mi destino y que pronto nos veríamos, con el corazón roto y los sentimiento a flor de piel di una última mirada a la que fue mi casa, a la que fue mi familia, tome la mano de Daniel y le dije que estaba listo para volver, aunque dentro de mi sabía que nunca estaría listo para desprenderme de mi familia.
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