El viernes me había levantado muy temprano me había propuesto pasar por Leah a su casa para ir juntos a la escuela. Leah al abrir la puerta de su casa y ver qué la estaba esperando me regalo una más de esas sonrisas que hacían volar mi mundo - ¿Lista? – Lista Todo el camino a la escuela nos la pasamos riendo, contando chistes, hablando de cosas personales, pero había algo que me seguía preocupando y era que cuando Leah entraba en la escuela todos los chicos de la escuela seguían en el plan de mirarla feo, ya no la agredían, ni se atrevían a insultarla pues sabían que yo iba a su lado y era capas de saltar a defenderla, a Leah ya no le afectaba tanto, me tenía a mi su fiel compañero y confidente, a comparación de ella a mi sí me afectaba que la siguieran viendo de esa manera ya que no

