A la mañana siguiente Leah se levantó muy temprano, fingiendo estar siempre contenta y feliz cuando estaba con sus abuelos, que difícil a de ser mostrar un animo que no tienes, desayuno con ellos y salió rumbo a la escuela. La vista del lugar era muy hermosa, dado que casi no había casas ahí se podía disfrutar de una bella vista de un paisaje verde, árboles, flores, el canto de las aves, la escuela estaba muy cerca a unas cuadras de la casa de Leah solo faltaba cruzar el puente peatonal, ese puente lo hicieron los mismos ciudadanos del lugar, pues la escuela quedaba al otro lado de la carretera estatal, cuando estábamos cruzando Leah se detuvo a medio puente se acercó al barandal, y de pronto comenzó a subir por el, recuerdo muy bien el miedo que me dio al saber que se iba a aventar de ahí

