Después de enterarme de la existencia de los guías negros, orbite a tierra con mucho miedo, estando ahí me propuse buscar a mi protegido con mucha cautela y siempre cuidando mi espaldas, lo encontré en las canchas de un parque con esos 5 “amigos” que tan solo verlos te podrías dar cuenta la mala vibra que tenían, hasta los perros la sentían, evitaban pasar a un lado de ellos, Dylan era el único de todos que destellaba luz blanca, y esa luz se estaba opacando, pero no había señal de demonios o guías negros que estuvieran influenciando así que decidí acercarme un poco más para enterarme de lo que estaban hablando, al fin y al cabo no podían verme. Dylan había cumplido los 18 años de edad, era africano, su familia había llegado a Indianápolis huyendo de la pobreza de su país, desde muy p

