Punto de vista de Emma: A la mañana siguiente me levanté para ir a mi carrera matutina habitual y me vestí para ello rápidamente, tenía mucho ánimo. Y cuando salí de mi habitación vi a Noah esperando en el pasillo con una camiseta de entrenamiento y pantalones cortos. —¿Lista para salir? —preguntó. —¿Tienes todo mi horario? —le pregunté. —Sí. Más o menos. Tengo que conocer tu horario porque ahora soy tu jefe de seguridad y es muy importante para tu seguridad. —He tenido seguridad antes, pero no han sido así de exagerados. —No has tenido a alguien a cargo de tu seguridad como yo. No seré tan sutil como ellos. Y en realidad he entrenado mucho más duro para este puesto. —¿Qué quieres decir con eso? —pregunté. —Te lo explicaré más tarde. Vamos, vámonos. —dijo. Así que bajamos juntos

