casados más de cuarenta años? —siguió preguntando y yo no sabía como responderle. —¿Qué tu que? —preguntó una voz de repente y el rostro de Agustín palideció. Solo bastó que me volteara unos segundos, para ver a Julián observándonos con rostro confundido. Me quedó claro que el había escuchado la conversación. Pero tal vez pensaba que no había escuchado bien y quería que le repitiera la pregunta. Está situación se va a salir de las manos, no tengo dudas y espero no estar arruinando un matrimonio por mis metidas de pata. El tiempo de repente se congeló y los dos chicos se miraban sin decir nada, de repente me sentí demasiado incomoda y no sabía que decir o hacer. —Te estoy preguntando Agustín, ¿qué hiciste? Tenía ganas de irme y de quedarme. El habla severo de Julián me quería hacer hu
Download by scanning the QR code to get countless free stories and daily updated books


