—Dime qué fue lo que hiciste con mi mejor amiga —mire a Dereck quien se había instalado frente a mí mientras caminaba hacia mi próxima clase y sonreí de medio lado. —Hola, pelirrojo. —¿Qué tienes, Zoe? —me preguntó caminando de espaldas a mí—. ¿Es Seth otra vez? Porque si es así, lo golpearé ahora mismo. Sin importar que vaya a estropear mis perfectas manos. Reí abiertamente y él sonrió envolviéndome en un abrazo. —Así me gusta; te ves menos fea cuando ríes —susurró, besando mi cabeza. —Estoy bien —aseguré. —Hoy después de clases, cuando nos hayamos comido un enorme tarro de nutella, entonces estarás bien. Arrugué la nariz y sacudí la cabeza. —Sabes que soy alérgica a la nutella —un nudo se instaló en mi estómago al recordar a mi padre... él también es alérgico a la nutella. —No i

