Hay un momento en la vida donde te das cuenta que el amor no es suficiente para ser feliz. Llega el tiempo en el que te das cuenta que ser buena con todo el mundo e incluso sufrir para que los seres que amas no lo hagan, llega a destruirte por dentro. Pero incluso, llega el tiempo en el que te das cuenta lo mucho que vales, y que ya no necesitas seguir sufriendo. Cerré los ojos, apoyándome en el balcón de la ventana de mi departamento. Hacía tres semanas había regresado, dispuesta a comenzar yo sola, pese a las protestas de mis padres. Habían pasado cinco años desde que dejé de hablar con Seth. Quizás esperé a que luchara por recuperarme, pero no lo hizo; esa tarde peleamos mucho, y él simplemente salió por la puerta de mi habitación, prometiéndome no volver a buscarme. Sufrí durante

