[Olivia, la mamá de Xander] Abro mis ojos lentamente, ligeramente desorientada, y me doy cuenta con felicidad que me encuentro en la casa de Oliver, el delicioso dolor de todo mi cuerpo me recuerda todo lo que hicimos la noche anterior y dibuja una sonrisa en mi rostro. Ha pasado más de un mes desde que empezamos a tener encuentros íntimos con Oliver, y debo decir que el resultó ser un hombre muy fogoso y saludable, vaya que resistencia que tiene en la cama, que últimamente me tiene toda agotada y con cansancio, últimamente me da mucho sueño y me duermo donde sea, debe ser por lo que no dormimos mucho por la noche y preferimos el sexo antes que dormir las horas completas. Es tan delicioso sentir su calor junto a mí todos los días, que ya no veo la hora que terminemos el bachillerato y

