Miré por la entrada de la cocina y pude ver como mis hermanos y Sebastián estaban sentados en la isla mientras comían fruta con algo de vino, ninguno de ellos se percató de mi presencia. -No es posible que viva solo, nadie se asegura que coma a sus horas, ¿debería venir a vivir con él? - Dijo mi hermana que seguía inspeccionando la cocina. - ¿Y si no mudamos los dos aquí para hacerle compañía? - Dijo Joseph mientras movía su copa en círculos. - ¿Los tres hermanos Truswell viviendo bajo un mismo techo? - Sebastián movió la cabeza mientras se removía en su lugar preocupado. - ¡Sería divertido! - Isabella giró para sonreírles, en cuanto me vio corrió hacia mí. - ¡Hermano! - - ¿Qué haces aquí? - Dije mientras dejaba que me abrazara. - ¿Dónde estuviste? - Dijo alejándose de mi rápidamente

