Kayla se sentía con un sabor amargo mientras se cambiaba su ropa por un camisolin de hospital. La habían dejado sola en la habitación, y luego de quitarse todo se acostó en la cama y se quedó mirando el techo. No podía dejar de preguntarse que mierda hacía allí y si estaba haciendo lo correcto. De repente empezó a sentir que se le cerraba el pecho y le faltaba el aire. Comenzó a sudar y su corazón latía de manera desbocada sin poder controlarlo. Trató de tranquilizar su ritmo cardíaco y se levantó temblorosa para dirigirse a abrir la ventana...las bocanadas de aire y el oxígeno que se coló por su nariz así como el pensamiento de que a pesar de que creía morir no iba a hacerlo de a poco lograron que se calmara. Debía huir de ahí. Ese pensamiento insidioso se filtró en su mente..No sab

