Destinados

904 Words

El japonés llevó la daga hacia su vientre, pero antes de que pudiera hacerse daño lo detuve, no podía verle morir, no ahora, tal vez, este era mi castigo, tal vez, debía vivir siempre con la esencia de una inocente. – No. Por favor, no más muertes… acepto ser tu discípulo, y respetarle como padre – el anciano suspiró de alivio y sonrió. – Acompáñame tenemos trabajo... Mucho trabajo. A partir de ese momento viví con él, no como vivía con mi antiguo maestro, aprendí todo lo que debía, estudie sus tradiciones, lo acepte con el tiempo como mi padre, adopte sus doctrinas y normas, también gracias a los maestros que pagó, yuan era un hacedor de espadas samuráis, tenía sus tiendas japonesas en los barrios de Japón y china, durante 20 años nos quedamos en sus tierras, donde el miner

Free reading for new users
Scan code to download app
Facebookexpand_more
  • author-avatar
    Writer
  • chap_listContents
  • likeADD