– ¿Has visto un amanecer? – pregunte con énfasis burlón no mas me faltaba cruzar los dedos para esperar mi respuesta favorita, Me olvide de mis absurdos pensamientos y me giré a ver el alba gris. – He visto muchos – me respondió con suma delicadeza. – ¿Realmente has visto un amanecer?, ¿Estás seguro?… No te noto muy seguro – juguetee de nuevo con el rozandolo con mi hombro. Me miró de reojo porque yo hice lo mismo. – ¿Quieres que diga que no? – se giró repentinamente hacia mí dejándome bajo su cuerpo al quitar el brazo y con el rostro demasiado cerca del mío. Me quedé paralizada un instante por su cercanía, no fue como hace un momento, su semblante cambió repentinamente. El parecía muy agusto con un costado de su cuerpo sobre el mío y una de sus piernas se entrelazada en medio de l

