Era de noche, estaba en la azotea de su habitación porque me fue tan fácil dar con ella, viva tan alejada de mi mundo, el rostro de la joven me perturbaba y me cruzo una vaga idea de que tal vez ella era uno de nosotros… pero como era imposible, hace mucho que los ángeles ya no vienen a la tierra, recordé el nombre del uniforme, conozco Nueva York como la palma de mi mano, y encontrarla a ella no sería tan difícil…la sensación de... tenía un mal presentimiento, el loco impulso de encontrarla superó cualquier expectativa de mi maestro, vivía en el centro de la ciudad por la quinta avenida, en un edificio de puros apartamentos lujosos, con una familia de acogida, su habitación tenía un balcón que daba hacia el océano, pero no podía verlo desde ahí a menos de que volara, ¿Cuantos años po

