Estar junto a James Blake, de ese modo tan ameno y pacífico era algo irrisorio. No podía negarlo, le encantaba obtener la atención del hombre y ser tratada de una manera tan dulce por él. Durante su adolescencia siempre se cuestionó qué se sentiría ser alguien importante para James, porque desde la distancia ella apreciaba como él se esmeraba por cuidar de sus amigos y personas queridas. —Ahora dime, ¿que es lo que te tiene tan preocupado? Por que te noto muy tenso James. —Clava su mirada en la de él y le dedica una pequeña sonrisa, mientras golpea reiteradas veces su muslo con sus dedos. —No me siento bien, para ser más exacto me siento bastante decepcionado... Sabes, cuando le conté a Ginny que tú y yo debíamos contraer matrimonio ella se puso como loca, amenazó con dejarme e incluso d

