Los rayos de luz comenzaban a colarse entre las cortinas, Nashira intentó removerse entre las mantas, sin embargo, unos fuertes brazos la rodeaban con fuerza desde la cintura. Asustada, abrió los ojos, encontrándose con un somnoliento James Blake. El pelinegro esbozó una sonrisa tímida y desvío rápidamente la mirada. Ella no entendía como este James podía ser el mismo hombre frío, burlesco y humillante de anoche, el mismo que le dió una bofetada en el auto, él mismo que la insultó, el mismo que la besó... —No quise despertarte... Yo vine hace un rato, tenía pesadillas y no estaba logrando dormir. —Su voz se oye pastosa, sus ojos verdes se mantienen entrecerrados y su cabello n***o azabache es un verdadero nido de pájaros. Nashira sonríe y la imagen de James al despertar es algo que ates

