James tuvo la decencia de permitirle sacarse el vestido de novia, dejándole sobre la cama una simple bata de encaje color roja y un pijama de seda de dos piezas del mismo color. Para su gusto, una prenda bastante cómodo que cubría su cuerpo completamente. Se quedó en ropa interior, mirándose al espejo de pared para luego cubrirse con el pijama. Una vez vestida se acercó al tocador y maquilló un poco su rostro, se le notaba más pálida de lo habitual y ojerosa, sin mencionar la mancha rojiza que comenzaba a tornarse violeta después del golpe que su ahora esposo le dió. ¿De ahora en más, así sería su vida? De solo pensarlo le provocaba arcadas. Jamás imaginó que terminaría de esta manera, jamás imaginó conocer esta faceta tan oscura de James. ¿Por qué las cosas debían de ser así? ¿Por qué no

