Después de esa tarde que hicimos las fotografías y todo y ese Rose que tuvimos Entre él y yo aún no sé cómo asimilarlo, la verdad sentía que me estaba enamorando de él y aún cada vez estaba más confundida pero él tenía algo que me encantaba que me hacía sentir diferente. Al siguiente día llegue normal voy a preparar el té para llevárselo al Señor Cristian aún con nervios pero traté de ser lo más relajada posible. —Buenos días señor Cristián aquí esta su té — Muchas gracias Lucía puedes ponerlo ahí te lo agradezco — con mucho gusto — hoy tenemos que ir a traer las fotos — recuerda Lucía necesito que me envíes esas fotos sin falta Y qué me cuentas todo lo que tenga planeado hacer eso está en tus manos — Sí señor eso pero lo que no entiendo es porque están agarrando este proyecto si e

