Capítulo 26

1478 Words
Mis pensamientos se vieron bruscamente interrumpidos al ver a YoonGi tomando un arma. La sorpresa se mezcló con la confusión, y mi mente luchó por procesar la abrupta transición de la intimidad compartida al inminente peligro que parecía rondarnos. — Nathalie, necesitamos irnos de inmediato. Hay problemas, y no podemos quedarnos aquí —Dijo YoonGi, su mirada seria mientras ajustaba la empuñadura del arma con destreza. A pesar de mi sorpresa, un instinto interior me hizo comprender que algo serio estaba sucediendo. No cuestioné sus palabras y me levanté rápidamente. YoonGi se adelantó para guiarme, y nos dirigimos hacia la puerta. La tensión en el aire era palpable mientras abandonábamos la habitación. Los pasillos estaban en silencio, pero podía percibir la urgencia en los pasos de YoonGi. Mientras avanzábamos por el complejo, mi mente daba vueltas tratando de entender la situación. ¿Qué había sucedido? ¿Por qué era necesario tomar un arma? Finalmente, llegamos al estacionamiento, donde un automóvil n***o esperaba con las luces encendidas. JinSu estaba dentro, mirándonos con expresión preocupada. — ¡YoonGi, rápido! Tenemos que irnos —Urgió JinSu, sin esperar a que subiéramos para poner en marcha el vehículo. YoonGi abrió la puerta del lado del conductor y se deslizó dentro, instándome a hacer lo mismo. La preocupación en sus ojos contrastaba con la calma aparente que había experimentado momentos antes en la habitación. Mientras el automóvil se alejaba del complejo, YoonGi comenzó a explicar la situación con voz tensa. — Nathalie, mi padre tiene enemigos en la zona debido a ciertos negocios. Parece que la situación se ha complicado. Necesitamos llegar a un lugar seguro lo antes posible. —Mi corazón latía con fuerza, y la realidad de la situación comenzaba a asentarse. Aunque mi mente aún estaba nublada por la mezcla de emociones, entendí que estábamos en peligro y que YoonGi estaba decidido a protegerme. JinSu manejaba con habilidad, esquivando el tráfico mientras nos adentrábamos en la oscuridad de la noche. La carretera se extendía ante nosotros como un camino incierto, y la incertidumbre se sumaba al torbellino de pensamientos en mi mente. — Nathalie, sé que esto es repentino y aterrador, pero haré todo lo posible para mantenerte a salvo. Confía en mí —dijo YoonGi, su mano buscando la mía y entrelazando nuestros dedos. A pesar de la urgencia del momento, su gesto me transmitió una sensación de consuelo. Miré por la ventana, observando los paisajes nocturnos que se deslizaban mientras nos dirigíamos hacia un destino desconocido. El eco de nuestro breve encuentro íntimo se desvanecía en la oscuridad, reemplazado por la incertidumbre de lo que estaba por venir. El viaje en el automóvil continuaba en medio de la oscuridad de la noche. La carretera se extendía ante nosotros, iluminada por los faros del vehículo que cortaban la penumbra. Aunque la velocidad de JinSu era evidente, el silencio en el automóvil parecía amplificar el latido apresurado de mi corazón. YoonGi mantenía su mano entrelazada con la mía, proporcionando un anclaje en medio de la incertidumbre que se cernía sobre nosotros. No sabía qué esperar, pero confiaba en que YoonGi haría todo lo posible por protegernos. Mis ojos se encontraron con los suyos, yo estaba tan asustada que no había dicho ni una palabra y él lo había notado. — Nathalie, sé que esto es mucho para asimilar en tan poco tiempo. Estoy aquí para ti, y haremos lo necesario para mantenerte a salvo —Aseguró YoonGi, su voz firme a pesar de la tensión en el aire. Asentí con determinación, apreciando sus palabras reconfortantes. Miré por la ventana, observando las sombras de los árboles que se deslizaban mientras avanzábamos por la carretera. Las luces de la ciudad quedaron atrás, sumiéndonos en una oscuridad más profunda. — YoonGi, ¿puedes decirme qué está pasando? ¿Por qué hay amenazas contra tu padre? —Pregunté, buscando respuestas en la penumbra del automóvil. YoonGi suspiró, como si estuviera sopesando la mejor manera de explicar la situación. — Mi padre está involucrado en ciertos negocios que han generado hostilidad en la zona. Aunque ha tomado precauciones, parece que la situación se ha intensificado. Tenemos que llegar a un lugar seguro antes de que sea tarde. —Dijo soltando mi mano con delicadeza y agarrando su móvil, recordé que mis cosas habían quedado en el apartamento, me preguntaba si había sido una buena decisión dejar todo sin pensarlo. — JinSu, vete por la ruta alterna, no sabemos si nos están siguiendo aún. La gravedad de sus palabras resonó en el interior del automóvil. Aunque estaba en medio de una situación peligrosa, la confianza que sentía hacia YoonGi me brindaba un sentido de seguridad. Decidí confiar en él y enfocarme en el momento presente sin cuestionar mucho. El paisaje nocturno seguía deslizándose, y finalmente, el automóvil se adentró en un camino más angosto y apartado. La presencia de YoonGi junto a mí era un recordatorio constante de que no estaba sola en esta situación impredecible. Después de un tiempo, el automóvil se detuvo en una ubicación remota. Las luces de la ciudad eran imperceptibles. JinSu apagó el motor y miró hacia YoonGi. — Estamos aquí. Este lugar debería ser seguro por ahora. —Declaró JinSu. YoonGi asintió y se volvió hacia mí. — Esperemos unas horas antes de continuar —Sugirió YoonGi, JinSu asintió enseguida y yo solo me quedé quieta en medio de la nada sin ver claramente a mi alrededor, unos pasos adelante había una cabaña pequeña. Bajamos del automóvil, adentrándonos en la oscuridad de la noche. JinSu encendió una linterna después de golpearla varias veces, ya YoonGi se había abierto paso para abrir la puerta de madera e ingresar. Me sentí con mucho temor entre tanta oscuridad así que me pegué a JinSu, quien más cerca estaba de mí, e iluminaba el camino hacia dentro. El interior de la cabaña era acogedor pero rudimentario. Una tenue luz iluminaba la estancia gracias a una chimenea que ardía en una esquina, creando una danza de sombras en las paredes de madera. YoonGi se movió con confianza por el lugar, encendiendo algunas velas dispersas que añadían un toque adicional de calidez. — Necesitamos mantenernos aquí por un tiempo. Jinsu, ¿cómo descubriste que nos buscaban? —Preguntó YoonGi, su voz grave resonando en la cabaña, buscaba algo entre unas cajas. JinSu se apoyó contra la pared, observando a YoonGi dirigirse a mí con un abrigo, JinSu lo miró con seriedad antes de responder. — Estaba monitoreando las comunicaciones, como siempre hago. Hubo actividad sospechosa, señales de que alguien estaba siguiendo tus pasos, YoonGi. No quería arriesgarme, así que decidí actuar antes de que llegaran hasta nosotros. La gravedad de la situación se cernía sobre nosotros mientras YoonGi asentía, agradeciendo la prudencia de JinSu. Yo no entendía nada. — Hiciste bien al anticiparte, Jinsu. Ahora, necesitamos idear un plan para mantenernos a salvo y descubrir quiénes son nuestros perseguidores. —Me senté en un rincón de la cabaña, envolviéndome en el abrigo que YoonGi me había dado momentos antes. A pesar de la situación tensa, la sensación de seguridad que emanaba de YoonGi y JinSu me brindaba cierto consuelo. JinSu se acercó a la chimenea, lanzando una mirada al fuego antes de hablar. — Los perseguidores son de una organización rival. No estoy seguro de todos los detalles, pero parecen dispuestos a hacer cualquier cosa para frenar los negocios de tu padre, YoonGi. YoonGi frunció el ceño, tal vez preocupado por la seguridad de su padre y la situación general, o tal vez muy molesto. Se acercó a JinSu, con los brazos cruzados. — Necesitamos más información. Quiero saber quiénes son, cuáles son sus motivaciones y cómo planean enfrentarnos. JinSu asintió, compartiendo la misma determinación. — Trabajaré en ello, YoonGi. Necesitamos ser cuidadosos y estratégicos. Estamos en terreno desconocido, y enfrentarnos a ellos de manera directa podría ser peligroso. YoonGi miró alrededor de la cabaña, evaluando las opciones. — Mantendremos un perfil bajo por ahora. Nathalie, te aseguraré de que estés a salvo. JinSu, necesito que hagas todo lo posible para obtener información posible. La tensión en la habitación era palpable mientras elaboraban un plan para enfrentar la amenaza que se cernía sobre ellos. Mientras tanto, el crepitar de la chimenea proporcionaba un fondo reconfortante, aunque el calor del fuego no podía disipar completamente la frialdad del peligro que los rodeaba. — YoonGi… —Ambos hombres mi miraron a la vez y me encogí de hombros sintiéndome muy intimidada — ¿Podemos hablar en privado? Asintió con la cabeza y tomó mi mano para jalarla con cuidado. JinSu miró con recelo nuestras manos juntas por un breve instante, pero sacó una laptop de un cajón secreto y comenzó a teclear muchas cosas. Todo era una locura y yo estaba que gritaba por la frustración de no terminar de comprender todo. Debía hablar con YoonGi al respecto.
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