Volver por un espacio a Berrington. Haciendo caso omiso de su promesa, irrumpió de cabeza en el comedor de donde procedía el grito. Se había olvidado por completo de Field. El hecho medio cruzó por su mente que nadie sabía de la presencia del inspector en la casa, por lo que de todos modos la seguridad personal de este último no se vio comprometida. Había sido una tontería, como Berrington se dio cuenta de todo casi tan pronto como su mente se aclaró, todo volvió a la normalidad. Había sido algo tonto al inicio de la situación haber ocasionado este desesperante caos no era lo que había pensado al comienzo del caso, y ahora le parecía que era un prisionero en manos de esta gente, haber hecho tan mala decisión no pudo costarle más de lo que estaba viviendo. El único consuelo que le quedaba

