Con su espalda recta y su mentón elevado, Drake contemplaba con una expresión severa como Mikel castigaba a un par de alfas que según le había informado su ratoncito, no estaban haciendo exactamente un buen trabajo, y que, por el contrario, abusaban de su poder y naturaleza para molestar a la familia de su mano derecha, aprovechando cuando este no estaba cerca. —Me pregunto qué habrá pasado por sus cabezas al querer molestar a Rita —comentó Olsen, apreciando lo mismo que su alfa líder—. Y más aún, al querer meterse directamente con la familia de Mikel. —Algo me dice que nunca pensaron que los descubrirían —indicó Drake—. O peor, que pasaría por alto una estupidez como esta simplemente porque mi padre lo hacía en el pasado. —Creo que es más probable la segunda opción. Seguramente tomaron

