Los días pasaban como reloj y yo cada vez estaba mas cerca de la fecha primordial. Los dos meses que pasaron luego de ese banquete fueron bastante interesante y estresantes, me dedique a entrenar duramente a Ran, quien poco a poco parecía mostrar signo de mejoría y eso me hacía estresarme menos. Zeru ya no esta en el calabozo y se encuentra en una de las mejores habitaciones del palacio, al principio tenía que ir yo a verlo porque me tenía miedo y nunca se pasaba cerca de mi, en realidad huía cada vez que podía. Tal vez sea porque me sentaba a su lado a observarlo toda la noche, creó que cualquier persona en ese ámbito acabaría teniendo miedo. Ahora es diferente, el viene a verme de ves en cuando y me trae te, comida e incluso sopa. Eso me causa bastante gracia porque Ran hace lo mismo y

