Despertar junto a el no era algo extraño, no era la primera vez que dormía a su lado, pero si era la primera vez que despertaba siendo su esposa, es gracioso que me sienta como una niña cuando ayer mate a mi ex y el progenitor de mi hija, además de tener a una mujer embarazada secuestrada en un frío calabozo. No soy una niña, perdí esa posibilidad hace muchos años, pero dicen que el amor nos hace tontos y yo me siento tonta aunque no sea una niña inocente, es la verdad. —Buen día cariño —Susurro el hombre a mi lado mientras me abrazaba. —Buen día —Susurre al igual que el, me sentía bastante renovada, a pesar de saber que mi día se volvería ajetreado. —¿Sigues con sueño? —Pregunto el sonriendo, de repente era extraño ver una hilera de dientes tan perfecta, aunque sus dientes no

