El impacto que causamos fue bastante grande, incluso el líder mantuvo su mirada presa en mi durante todo el tiempo que estuve montada en la bestia. Realmente poco me importaba lo que pasaría con el, solo me importaba que debía irme mañana y necesitaba esa espada. La espada y la muerte de ese sujeto; eran las dos únicas razones por las que estoy acá, ya cumplí una; ahora me queda la segunda y debo conseguirlo en la competencia final de está noche. —Ese fue un gran espectáculo —Escuche una voz detrás de mi, estaba claro a quien le pertenecía. Recuerdo que esa voz me hacía suspirar de amor, hoy solo me genera asco. —¿De verdad? No me di cuenta —Dije intentando sonar lo mas tímida que me fuera posible. La verdad es que si me había dado cuenta, para eso fue que lo hice. —¿Como domaste a la b

