Cuando regresé a la secta, fui muy bien recibida por todos los miembros. Solo me faltaban mis discípulos y Fresh que aun seguían atascados en la misión, esperando claramente traer a Ran. Mi hija también se emociono al verme y corrió a abrazarme, me encanta tener a mi pequeña cerca; ella tiene el poco amor que aún conservo. Ella es la única esperanza en este mundo repleto de dolor y angustia, pero nada mas importa mientras ella esté conmigo. —Mi señora —Dijo uno de los discípulos que se quedó en la secta. —¿Qué ocurre sexto discípulo? —Pregunté viendo al chico que irrumpió en mi guarida personal. —Los demonios quieren verla, quieren conocer el triunfo. Usted llegó en la noche y apenas pudieron verla, tienen miedo de que esté herida —Explicó mirando a un lado, admito que mis discípulos me

