La mañana llegó y ya estábamos preparadas para la competencia, no tenía miedo pero admito que me embargaba la inseguridad, esto me trae viejos recuerdos, aunque no tanto las pruebas en si sino la competencia. Mi primer y tercer hermano amaban las competencias y siempre cometían, aunque era el tercer hermano quien siempre retaba a mi primer hermano a duelo. Digamos que siempre amaba competir con el, ambos son tan distintos. El primer hermano es serio, talentoso y despreocupad, el sabe que tiene la capacidad y no tiene porque demostrarla, en cambio el tercer hermano es juguetón, ambicioso, competitivo y siempre tratando de demostrarle a los demás su talento. Recordar la constante rivalidad de mis dos hermanos; me hacía pensar en todo lo que vivimos y me daba una cierta nostalgia. En ese mom

