Scott es una maldita máquina de golpear, solo puedo entrever cuando sus puños y piernas azotan golpes contra el otro chico que esta con él en el ring, él parece disfrutarlo y mucho, mientras que yo estoy a punto de volver el estómago y arrancarme los labios a mordidas, por suerte se ha acabado esté combate y cada peleador está en su esquina, esperando que anuncien al ganador. Si venir en primer lugar había sido una muy mala idea, imagínense tener semejante espectáculo a primera fila, donde el sudor y la sangre de los combatientes prácticamente salpica mi cara y mi cuerpo ¡muero jodidamente lento! La personalidad de Scott es apabullante, en este instante me está viendo tan profundamente que puedo jurar que me está desnudando con la vista o por lo menos así lo siento, llevo mis dientes a m

