Y pensar que lo tenían lo era todo, eran la pareja perfecta, la química en la cama, en la cocina y en la vida, eran los pensamientos de Ethan. Había sido toda su vida aún hombre que olvidaba rápido, que sin importar los sucedido solía dejar las cosas y volar, olvidando todo a su paso, eso le había enseñado su hermana una vez su madre lo abandonó. No eran las mismas, la madre de Karyme lo cuido y lo quiso como un hijo propio. Pero el sabía que no lo era, y esperaba algún día poder olvidarse de eso. El esperaba para poder entrar a la reunión que se había propuesto, pues era hora de avisar los cambios que Karyme haría en la empresa y entre ellos era el cargo de Ethan. Ya no sería la mano derecha de su hermana, se haría cargo de unos de los grupos, prácticamente solo estaría en el campo, pue

