Despierto con dolor de cabeza, me siento en la cama tapándome los ojos con mi mano, siento como acarician mi espalda lentamente con una mano, sus labios rozan mi cuello y sonrió a su tacto. —Buen día— Dice abrazándome— ¿Te duele la cabeza aún? —¿Que haces aqui?— Pregunto al voltear un poco para verlo. —¿No lo recuerdas?— Pregunta algo triste. —No, creo que estuve muy borracha—Admito. —Te prometí no tocarte al menos que tu quieres y aunque así fue, no lo iba hacer borracha, además el juego de sexo sin sentimientos, Kim yo. —Lo lamento— Digo con un tono de voz algo triste. —Lo lamento yo, se que eras así, sin embargó me termine enamorado de ti, esperaré tu respuesta antes de irme. —¿Te vas? ? ¿A donde?— Pregunto algo sorprendida. —Me dieron un puesto importante en una editorial— Me

