—¡BTS, BTS, BTS, BTS!—
—¡Jimin!—
—J-Hooooppppe!—
—¡Suga!—
—¡Seokjin!—
—¡Jungkook!—
—¡Taehyung!—
—¡RM Namjoon!—
Jimin fue el primero en soltar unas cuantas lágrimas, luego su sollozo aumentó de volumen. La enorme televisión fue apagada, y Yoongi no tardó en abrazar a su novio sensible, aunque la mayoría lo estaba también. Aquello solía ocurrir cuando se encontraba en un concierto o cuando lo volvían a vivir por medio de las grabaciones del mismo.
Simplemente se sentían orgullosos y muy amados por sus fans; Armys.
—Vamos a la cama, Jimin— Yoongi le dijo aun sin soltar al menor —Es tarde, y puedes llorar a mi lado hasta quedar dormido— Besó su frente y Jimin elevó sus mirada.
—Si...—
Seokjin sonrió ante la hermosa escena, no había duda alguna de que aquellos dos se amaban mucho. Recordando una historia Yoonmin que había estado leyendo por la madrugada, donde Jimin había decidido cambiar por el chico que le gustaba, el cual era Yoongi, pero todo resultó ser diferente, ya había amor entre ellos y los cambios fueron innecesarios.
—Son tan tiernos, definitivamente hoy debo de terminar de leer esa historia— Se vio decidido.
Namjoon se acercó lentamente por detrás, apresando a su dulce presa —¿Qué tanto murmuras?— Su tono era calmo al igual que el recorrido de sus labios a lo largo de su cuello. Suspiró gustoso cuando Jin echó la cabeza hacia atrás, otorgándole más pies para besar. —¿Vamos a la cama? Pero no quiero dormir aun...—
Tal vez su lectura podría ser pospuesta para mañana; Terminó decidiéndolo cuando nuevamente los labios de su líder se ubicaron en zonas de su piel.
Pronto los silbidos empezaron a escucharse, —Wow, solo vayan a su habitación— Jungkook comentó para luego salir detrás de las cortinas, tomar el cojín más rígido del sillón y lanzárselo a Taehyung. Este dejó caer su bebida al piso de cerámica blanca, pronto una guerra de almohadazos se dio y Hoseok se sumó cuando la puerta de su cuarto de baño fue abierta y recibió una almohada en su rostro sin ningún previo aviso.
—Es bueno que las puertas tengan seguro— Seokjin murmuró, caminando junto a su novio.
Namjoon asintió, —Pero de que sirven si no las usas— Él esta muy en lo correcto. —Y hoy no pienso no usarlas—
Para cuando Seokjin se dio cuenta él ya se encontraba recostado en cama de Namjoon mientras era desvestido con lentitud. No había prisa, después de todo ellos tenían toda una noche por delante.
Entre chasquidos sonoros y mordidas se besaron, aumentando el calor a medida que el tiempo trascurría. Sus ropas fueron dejas de lado, la desnudes contraria fue disfrutada por completo. El roce de pieles era algo del que nunca se cansarían, las carisias y susurros de amor eterno tampoco serian olvidados.
—Ahh...— Un jadeo bajo escapó de la boca entreabierta de Seokjin, disfrutando el toque en sus partes bajas y como sus muslos eran tomados con fuerza pero delicadamente. —E-estoy bien, en-entra... mnh..— Voz entrecortada y gemidos dulces se escuchaban ahora.
—Jin...— Namjoon embistió, —Jin..— lo hizo nuevamente, pronto se encontró en un vaivén sin freno, negándose a detenerse, aun así, ninguno de los dos tenia aquello en mente. —Mierda...— Un fuerte jadeo, y mucho más gemidos se escucharon.
—¿Logras escuchar algo?— Jungkook le preguntó a Hoseok, el cual mantenía una oreja pegada a la puerta. Segundos después lo igualo. —Porque yo no— Su nariz se frunció.
—Ustedes son unos pervertidos— Taehyung los apuntó, luego se cruzó de brazos y envió toda su mirada hacia su novio. —¡Hobi!—
—Tae-Tae, Kook y yo apostamos 3000 wons— Hoseok se apegó mucho más a la puerta.
Jungkook asintió, —Yo digo que Seokjin es él más ruidoso, y Hoseok dice que lo es Namjoon—
Taehyung entrecerró sus párpados mientras negaba en desacuerdo. —¡Ugh!— Pero... —Aun así es obvio que Seokjin lo es, después de todo él es el qu-
—Shhh— Jungkook le acalló, —Estoy tratando de ganar una apuesta aquí— Volvió a pegar la oreja a la gruesa madera.
¿Cómo era esa frase?... ¿Si no puedes con ellos úneteles? Taehyung sonrió y dijo:—Apuesto 5000 wons a que Jimin es el más ruidoso—. Ojos con interés cayeron sobre él.
Por ello era muy bueno que todas las puertas de las habitaciones fueran gruesas, nunca se podía saber si tus amigos o compañeros quisieran espiarte mientras estas en algo muy vergonzosos y que solo se compartía en pareja, si, así como hacer el amor.
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Fue al día siguiente que Seokjin decidió despertar muy temprano por la mañana, teniendo ahora una cosa en mente. Dejando la habitación y un beso en los labios de Namjoon, Seokjin caminó con algo de incomodidad hacia su propia habitación. Él rebuscó en su armario, dando con una bata blanca larga. Si, tomaría un merecido baño de espumas en la bañera. Pero él usaría el cuarto de baño más grande del lugar. Con celular en mano caminó sonriente hacia su destino.
El agua empezó a llenar la bañera que era de un leve color coral, y cerró la puerta antes de comenzar a desvestirse. Estando en ropa interior, él dio unos cuantos pasos hacia uno de los estantes flotantes, de ahí tomo una caja mediana y sacó una bomba efervescente de baño, volvió a dejar la caja en su lugar y él se divertido lanzando la pelota aromática al interior de la bañera, pronto la espuma empezó a formarse. Era como tirar una menta en una Coca-cola. Pero este tenia mejor aroma.
—Ahí vamos— Terminando completamente denudo él se adentró al agua tibia, y claro ya había dejado de correr el agua pues la bañera era automática. Una ver relajado volvió a abrir nuevamente sus parpados, y tomó detrás suyo su celular. —Namjin, Namjin...— Susurraba medio concentrado, buscando una buena historia con la cual entretenerse por el resto de la hora. Leyendo en voz baja... —El ladrón y el tritón... Oh, es de fantasía, sirenas y magia..— Lo pensó, tal vez podría resultar interesante. —Ahí estaba otra vez, esperando el no saber que...— Su voz se fue apagando a medida que se adentraba en su lectura. Momentos después estaba negando en desaprobación —Muy mal Namjoon, el alcohol en exceso nunca en bueno—
Seokjin se mantuvo entretenido y muy insatisfecho al tener la historia solo cinco cortos capítulos. —Buh~— Sus labios se mantuvieron en forma de piquito por unos minutos, hasta que dio con otra historia bastante interesante —Millonario, egocéntrico, mujeriego- Seokjin hizo una mueca, pero siguió leyendo —Y completamente atractivo, Kim Namjoon atrae las miradas de todo quien se cruce en su camino. Y tal vez fue cosa del destino el que ellos se cruzaran de esa manera; Kim Seokjin, un chico humilde y de familia trabajadora se encuentra en el momento equivocado, o no. Luego de haber pescando en uno de los muelles, él retoma su camino a casa. Un accidente se dio, un auto lujoso estuvo involucrado— Jin puchereó —¿Por qué siempre escriben a Nam como un hijo de-
La puerta se escuchó abrirse —Jin, también quiero usar esa bañera— Jungkook le reclamó.
Seokjin le dio una vaga mirada para luego encogerse de hombros —Espera tu turno mocoso, además, yo llegue primero y me tardare lo que yo quiera—
Jungkook dio un portazo. Seokjin rió.
—¿En dónde estaba?... ah, si— luego de leer la corta sinopsis, prosiguió con el primer capitulo, y poco tiempo después Seokjin no podía parar de reír. —No puedo creer que me este riendo de un accidente que pudo ser fatal para mi— Su ceño se frunció, pero terminó riendo nuevamente.
Al ser interrumpido una cuarta vez por el menor del grupo, Seokjin optó por salir de la bañera en medio de quejas altas. Sin percatarse que de camino a su habitación el fue fotografiado en bata un par de veces, en total habían sido diez fotografías las que Taehyung le había tomado.
Poco tiempo despues, cuando ya todo mundo se encontraba almorzando en la mesa larga del comedor y comentaba la programación de la televisión. Seokjin hizo su seria pregunta a su novio, —Nam— Primero le llamó —Nam—
Namjoon estaba algo absorto en su plato de comida, pensando en que regalo de cumpleaños podría darle a Jin, si, aun era septiembre y faltaba para el festejo del mayor, pero... solo quería pensarlo con antelación.
—¡Kim Namjoon!— Seokjin también golpeó la mesa con la palma de su mano, su mirada fruncida hacia su chico distraído, el cual ya estaba mirándole y prestándole toda su atención. —¿Ocurre algo? Estas muy distraído—
Namjoon negó con tranquilidad —Solo disfruto de la deliciosa comida y pienso en ti, eso es todo—
Seokjin rió —¿Acaso me veo como un trozo de carne?— Negó —Esta bien, supongo, se encogió de hombros —Queria preguntarte algo—
—Adelante, soy todo oídos— Namjoon dejó su plato de comida a un lado, ignorando el sonido de fondo y el bullicio.
—¡Jonh Cena! ¡Tuturutu! ¡Tuturutu!—
—Paparapa... paparapa— Este fue Yoongi. A lo cual todos rieron.
Seokjin volvió a mirar a su novio, sonriéndole por un corto segundo ya que su mirada paso a ser muy seria, —Nam, ¿tú me atropellarías?—
Namjoon evaluó la pregunta, pensó y llegó a una conclusión —¿Una historia nueva?—
—Para nada, no se de que hablas y... estas evitando responderme, eso quiere decir qu-
—Que no soy un loco desquiciado que va por la vida atropellando personas hermosas. Jin, no todo lo que lees es cierto, dios, ¿acaso escuchaste tu pregunta?— Rió en alto, muy divertido con la situación. —Estas loco, Jinnie. Y aun así te amo— Acortando la distancia y estirando sus labios, él dejó un beso en la rosa mejilla. —Hueles estupendo—
—G-gracias...— Mirando por un momento sus manos, él volvió a los ojos de Namjoon, —Nam... también te amo, aunque me atropellaras—. Las risas se escucharon, perdiéndose de la visto de todos y llevando sus platos de comido consigo.
Era un día hermoso afuera para que sea desperdiciado, el sol era radiante pero no llegaba a quemar y el viento soplaba frescamente; Simplemente estupendo. Si, todo había estado bien hasta que Jimin se aproximó corriendo sin mirar adelante, por lo que terminó arruinando el improvisado picnic.
—¡Uh, lo siento!—
Seokjin respiró profundo, él solo se dejó caer en el verde pasto, Namjoon no tardo en apegarse a él. —Al menos no piso toda la comida— Namjoon murmuró.
—Voy a vengarme— Seokjin decidió débilmente.
—No, no lo harás, adoras al niño, bueno, a todos. Aunque tu a mi me amas mucho más, claro esta— Namjoon se dejó escuchar muy seguro de si mismo, pues él sabia que así era y aquello logró hacer que su corazón latirá irregularmente. Totalmente enamorado por el chico frente a sus ojos.
Seokjin giró su cabeza, dio con los ojos de su amado —Aunque tengas razón, trataré de vengarme—
—Claro— Se apoyó en su codo, dejando su cabeza ser sostenida por su mano derecha, lentamente su mano libre fue directo a los castaños cabellos brillantes, retirándolos del rostro. —Eres hermoso—
Seokjin sonrió, sonrojándose un poco. Él fue besado muy lento.
... Detrás de la puerta corrediza de vidrio, Yoongi observaba a la pareja descansando y mimándose en el pasto verde. No tardo en dirigir su mirada hacia su chico energético, este iba de un lado hacia el otro mientras practicaba algunos movimientos para su próxima presentación, en el cual traería un nuevo tema.
Jimin eran tan talentoso y muy flexible, aquello último le hizo en algunas cosas subidas de tono, pero negando logró espantar lo que pronto tal vez suceda, tal vez a la noche. Medio sonrojado camino hacia el sillón detrás de su grandioso chico, mirándole atentamente y sin perderse nada, como lo había estado haciendo desde sus comienzos; Siempre había sido él, únicamente él.
El ambiente era cómodo, pero eso no significara que Jimin no se sintiera un poco nervioso ante la atenta mirada del rapero, aun así no quería detenerse, quería mostrarle y escuchar halagos salir de su boca. Puesto que luego de un día con practicas por delante debían de tener sus momentos de descansos, y no había mejor manera que permanecer junto a la persona que amabas y que esta te aliente y te diga las palabras más bonitas del mundo.
—Uff— Jimin pasó su antebrazo por su frente, limpiado el sudor.
—Eso fue perfecto, me gusta— Yoongi le regaló una linda sonrisa y sus pulgares hacia arriba. —Me gustas—
Jimin fingió ofensa, —Oh... ¿solo te gusto?— dio un paso, luego otro y luego fue atraído de la cintura por Yoongi, quedando sentado en su regazo. Cada pie a un lado.
—Me gustas mucho— Volvió a decir Yoongi, con mucho más sentimiento.
—Pero yo te amo— Jimin mostró una falsa sonrisa triste.
Yoongi lo apegó mucho más —Si, yo también me amo— Rió ante la expresión contraria. Ambos terminaron riendo. —Te amo también—
Los besos comenzaron, y no eran los únicos besándose, Taehyung y Hoseok no estaban muy lejos, de hecho se encontraban en la cocina. Cada quien en lo suyo. Oh, Jungkook estaba realizando una video llamada desde su habitación, y nuevamente paso, el beso la pantalla.
Un celular vibró... xxx acaba de actualizar. Yoongi lo ignoró.