CAPÍTULO 2. MAXIMILIANO!

1186 Words
[EMA] Regresamos a casa y Fátima se notaba muy tranquila, no entendía por qué, es decir, debe pagar esa deuda y ni nuestra casa vale todo eso, tal vez pidió más tiempo, pero no sé porque según ella el que yo la acompañará había sido suficiente para solucionar el problema, yo no intervine más que para decir mi nombre, no pude detallar muy bien al hombre, no quise levantar mi cabeza, la verdad me intimidaba ya que vi lo que le hizo daño a Marcos, y, aunque Marcos no es santo de mi devoción, no es que deseara el mal, pero si alguien era capaz de hacerle daño a una persona así, no era alguien que yo quisiera conocer... ..... Al día siguiente mi horario empezaba a las 3pm y terminaría poco más tarde de las 3am, ya que trabajaría en el bar del hotel, así es este trabajo, hay semanas que trabajo de 8am a 8pm y otras semanas hago el turno de 3pm a 3am, depende de lo que tenga que hacer, si es el del día, seria aseando las habitaciones o sirviendo el desayuno, almuerzo y cena en el restaurante, y si es el turno de la tarde noche, seria atendiendo el bar del hotel, que vamos, es un hotel en las vegas, que podía esperar si no son turnos extenuantes en la ciudad del pecado... No podría decir cuál es mi turno preferido, más bien podría decir cuál es el menos peor, y es que los dos turnos tienen lo suyo, arreglar las habitaciones es lo peor, son condones usados por aquí y por allá, lámparas dañadas, baños encharcados de agua, sanitarios taponados, ropa interior sucia, en fin, y en la noche, pues tratar con borrachos, y alguno que otro manilargo que gracias a la seguridad del hotel se les recuerda que no es un burdel, pero como dicen por ahí, la necesidad tiene cara de perro, y el mejor turno hablando por la paga, era evidentemente el nocturno, ya que nos pagaban extras y teníamos propinas... El turno va normal hasta que una de mis compañeras me dice... *Ema, ese hombre quiere que lo atiendas tú... *Yo?? ¿¿¿Por qué??? *No lo sé, simplemente lo pidió! *Está bien... ya voy... Me dirijo a la mesa del señor y aunque tenía un aire de que lo había visto en algún lado, no lograba descifrar de donde, le entrego la carta del bar y le digo... *Buenas noches, soy Ema, y lo atendere esta noche, esta es la carta, puede mirarla y cuando sepa que desea pedir, vendre a tomar su orden.. Estaba a punto de girarme para irme de alli, cuando el señor me llama... *Ya sé lo que pedire... *Perfecto caballero, dígame que desea... *Una botella de Lum Reek 12 años... *Claro que si caballero, ¿desea que le traiga hielo también? *No, sin hielo... *De acuerdo, con permiso, en un momento traigo su orden... No podría explicar esto, pero estaba nerviosa, la mirada penetrante de esos ojos negros, tan n***o como la noche, me estaban poniendo nerviosa, sentía como sus ojos me recorrían de arriba hacia abajo y viceversa, una de las tantas cosas que odio de mi trabajo es eso, ya que es costumbre de los hombres que vienen solos, atosigar a las meseras, lo que me decía, que este, sería uno de aquellos. Cuando el bartender me entrego la orden regrese a la mesa a dejarla... *Caballero, su orden... *¿No se acuerda de mí? (Suelta mientras estoy poniendo la botella y un vaso en la mesa) *Disculpe caballero? *Ayer fue a mi casino con su madre... *Ahhh señor Maximiliano, ¿¿verdad?? *Exacto.... *Fátima no es mi madre, es mi madrastra... *Ya veo, ¿pero Marcos si es su padre?? *No señor, Dios me libre, ese señor es solo el esposo de Fátima *¿Porque vive con ellos y no con sus padres? *Disculpe, pero creo que son preguntas personales que prefiero no responder, y le pido un permiso, debo seguir trabajando... *¿A qué hora termina su turno? *No creo que sea de su interés saber sobre mi vida, con permiso, si desea algo más, no dude en llamarme... Noto como su expresión cambia y se torna más seria, tal vez fui algo tosca, pero a un hombre como él prefiero mantenerlo a raya, cuando regrese a la barra mi amiga me pregunto... *¿Porque te pidió a ti, se conocen? *No sé porque pidió que lo atendiera, lo vi anoche, pero no hable con él, cuando lleve su orden comenzó a hacerme preguntas, tuve que cortarlo, me estaba poniendo nerviosa... *Tal vez le gustas!! *No, por Dios, ni de chiste lo digas, si supieras que clase de hombre es, ni tú que eres una fácil lo aceptarías... *¿A qué te refieres con fácil? (Pregunta haciéndose la indignada y poniendo una mano en su pecho) *A ver Amanda, tu después de que un tipo este buenote, te lo llevas a la cama... *Ay si tú, que disfrute mi sexualidad, no quiere decir que sea fácil... *Si, sí, claro... Nos toca cortar la conversación, porque empezo a llegar más gente al bar, y tuvimos que seguir atendiendo mesas y para colmo de males, me toco una mesa de una despedida de soltero, esos son los peores, porque pretenden llevarlo a la cama a uno, y obviamente la mesa me toca a mí, todo empieza bien, piden su trago, festejan entre ellos, pero cuando el trago hace efecto en ellos, que es casi inmediato, porque ya venían tomados y se tomaron la botella de tequila como si fuese una fuente de agua, empezaron las insinuaciones... *Oye bonita, ven, siéntate con nosotros... Dice uno de ellos, y es algo que puedo controlar, así que educadamente y sonriente para no parecer hostil le respondo... *Sería un honor acompañarlos en su celebración, pero como verán, estoy trabajando, iré por su otra botella... Voy a pedir otra botella para esa mesa y en eso el señor Maximiliano me hace seña de que me necesita, yo solo podía pensar, aquí viene otro borracho... *Si señor, ¿desea alguna otra cosa? *¿Su trabajo siempre es así? *¿Perdón? ¿A qué se refiere? *Los hombres en esa mesa, están empezando acosarla... *Ohh eso, no se preocupe, aquí hay seguridad, y no damos ningún otro tipo de servicio, así que no pasa a mayores, ahora, dígame, necesita algo más, en serio que debo trabajar... No tenía por qué responder eso, pero vi que era una oportunidad perfecta para hacerle ver que yo, no hacia parte del menú. *Dígame entonces en qué momento está libre, para hablar con usted... *No acostumbro a hablar, sentarme o salir con ningún cliente, así que no señor, no tengo tiempo libre para hablar con usted... *Dudo mucho que gane propinas con esa actitud... *Señor Maximiliano, sé muy bien cuál es mi trabajo, y si para ganar una propina sea grande o pequeña, debo salirme de mis funciones, no me interesa, ahora, con permiso, hay otras mesas que debo atender...
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