Mis dedos empezaron a enredarse en el cabello de Max, la mano de Max paso de la barbilla a mi cuello, halandome haciendo que el beso fuera más profundo, más feroz, más candente, más de todo, su otra mano se poso en mi cintura y pude sentir como presionaba con sus dedos, como queriendo que nunca terminara el beso, y la realidad es que yo tampoco quería.... Cuando por fin nos separamos, en busca de aire, fue que mi sentido volvió, despegue mis manos de su rostro y con una tape mi rostro... Estaba avergonzada, no por el beso en si, sino por la forma tan desenfrenada del beso, no podía creer que me haya dejado ir de esa manera.. No digo que nunca hubiera dado un beso, porque en mi vida si hubieron un par de chicos por ahí con los que nunca pasó nada más que un simple beso, pero este beso, e

