Camila Las oportunidades en la vida se dan de forma muy frecuente aunque no siempre las aprovechamos. No obstante, en esta ocasión es mi momento de aprovecharla. Necesito acercarme de cualquier manera a Alan sin importar lo que deba hacer. —Camila, cálmese solo estamos en un ascensor le aseguro que no se va a caer o algo por el estilo —él dice, en un tono de burla. —Es que usted no entiende, me da mucho miedo. Por favor no se aleje de mí —le dije mirándolo a los ojos intentando poner una cara que cauce piedad en él—. Por favor no se aleje de mí, se lo suplico. —Está bien tranquila, no me voy a alejar, al igual no hay forma de alejarme. Él me soltó de una de mis manos mientras comenzó a revisar su teléfono al mismo tiempo que buscaba la manera de oprimir los botones, lo escuché m

