—¡Eh! ¡Uy, carajo…!— La voz de Logan es demasiado alta, demasiado alegre y demasiado cerca. Abro los ojos ante la luz que entra por donde Logan ha corrido la cortina lo justo para asomar la cabeza. Lleva su sonrisa enorme de siempre, la que resalta el hoyuelo de su barbilla, y sus ojos color chocolate están brillantes y llenos de vida… demasiado animado para lo hecho mierda que se veía anoche, si me preguntan. Pero al menos tiene la decencia de verse un poco cohibido, después de habernos pillado a Colin y a mí juntos en su cama diminuta. Colin gruñe y me cubre con el brazo —aunque estoy completamente vestida— mientras me hace girar y le da la espalda a Logan. —Lárgate. —¿Van a quedarse en la cama todo el día? —Quizá. Colin me aprieta más contra él y hunde la cara en mi cuello. Estar

