Mis bellas lectoras a continuación la historia de Susy y Bram Al menos la comida está deliciosa, porque este tipo es jodidamente terrible. Las primeras palabras que salieron de su boca fueron: —Vaya. Eres, como, muy alta. No me digas, Sherlock. Soy alta. Y llevo tacones, lo que me hace aún más alta. No voy a disculparme ni a dejar de usarlos. La velada ha descendido grácilmente al desastre desde ese momento. —Entonces, Chip, ¿tienes hermanos o hermanas? —pregunto. —Un hermano. Bien… me quedo sentada un momento, sonriendo, esperando que quizá me haga alguna pregunta a mí también. Sí, Chip, tengo cuatro hermanos. Tres mayores y una hermana menor. Pero no. No me pregunta nada. Nuestro mesero viene a rellenar mi vaso de agua. —Gracias, Henry —le digo con mi sonrisa más dulce. Litera

