A continuación la historia de Gracie y Colin Justo cuando me doy la vuelta para irme, lo veo. Sentado al fondo, entre las sombras. Observándome. Aunque no nos hemos visto en años, lo reconocería en cualquier parte. Fue mi primero. El primer hombre con el que me acosté, mi primer amor, mi primer desamor. Y aquí estamos, en un bar de mala muerte en Chicago, con las miradas atrapadas a través de un escenario, igual que la primera vez que lo vi en la boda de mi hermana. Dos años atrás… La luna es un reflector blanco y brillante, y las estrellas empiezan a salpicar el vasto cielo azul marino mientras cruzo el patio trasero de la casa de mis padres. El aire nocturno es cálido, pero la brisa que se cuela a través de mi vestido de dama de honor, de gasa color durazno, es fresca y me recuerd

