Jesse . Entro a la habitación con Camil en mis brazos, necesito más de ella, necesito tenerla debajo de mi y escuchar la hermosa melodía de sus gemidos mientras la tomo como la maldita bestia que soy. Camil camina hasta el espejo de cuerpo completo en la habitación y comienza a arreglar su cabello. —Necesito tomar una ducha— Espeta cuando me coloco detrás de ella y me observa a través del espejo. —Lo harás después de que te haga correrte en mis labios— aviso recorriendo con mi lengua su lóbulo derecho. Siento como se estremece y por inercia pega su culo al bulto en mi pantalón. Extiendo mi palma sobre su vientre y recorro la dureza de su abdomen, siento como contrae ligeramente su espalda y pega su cabeza a mi pecho. Camil cierra los ojos mientras con mis labios recorro su cuello, at

