Local Cupcake. El final... ¿Puede una mujer enamorada ser infiel? Se casó muy joven, apenas contaba diecinueve años, no es que fuese una edad totalmente inadecuada, pero ahora, desde sus treinta y siete años, reconocía que corrió demasiado, no vivió suficientemente su juventud, y ahora, el tiempo le estaba pasando cuentas. Si dijera que no fue feliz, mentiría, fue feliz, muy feliz, sus quince primeros años, fueron lo más parecido a vivir en el paraíso, vivía por y para su marido, y no concebía una vida sin él, sin tenerlo a su lado. Tuvieron dos hijos, un chico y una chica, Luisito y Mireya, dos preciosos niños que hicieron sus delicias y la de toda su familia, porque al ser ambos hijos únicos, sus padres no tuvieron otros nietos a quienes amar y consentir, ambos muy buenos estudiante

