Local Cupcake. Los argentinos... Voy a contar esta historia en tercera persona, ya que, de esta forma es más impersonal. Él se llama Leo, tiene 30 años y quería un ascenso en la compañía. Sabía que haría cualquier cosa para conseguirlo. Un día llega a su casa, como todo día normal, le da un beso en la boca a su esposa, Julia de 28 años y le dice al oído: —Mira lo que te deje en el living room. A lo que ella responde entusiasmada: —¡Quiero verlo ya! —mientras corre hacia el living room, cruzando por la cocina comedor. Cuando llega ahí le pega un grito diciendo—. ¡Es hermoso! ¿cuánto te costó, cariño? A lo que Leo, sacando una cerveza de la heladera le dice: —No te lo puedo decir... es un regalo. Hacía mucho que no te veía enfundada en un vestido sexy y fino como lo es ese. Además

