Marriella
─ ¿Que hacen aquí?─ Bajo por las escaleras.
Karla y Cloé estan sentadas en el sillon.
─ Venimos a traer unos regalos al pequeño Oliver─ Karla levanta las bolsas que estan en sus manos.
─ Y-Yo tambien traje algo para él─ Dice Cloé.
Las dos me entregan bolsas de regalos al momento que llego a ellas.
─ Gracias.
─ ¿Podemos ver al bebé?
─ Él aun esta durmiendo.
─ No te preocupes, es apenas un bebé y necesita dormir.
Le entrego todos las bolsas a la sirvienta y le pido que les deje en mi cuarto, ella obedece y se va subiendo las escaleras.
─ ¿Esta bien Mari?
─ Si, ¿Por que lo preguntas?
─ Tu.... rostro...─ señala mi mejilla.
Trate de cubrirlo pero no pude, Marcus no me deja usar maquillaje, solo me deja hacerlo cuando hay una fiesta o si salimos a cosas importantes, nada más. Asi que solo dejé esa marca en mi mejilla, esta un de un color rojizo debido al fuerte golpe que recibí ayer.
─ Estoy bien, no duele.─ Me siento en el mueble
Cloé abre su boca para hablar pero Karla la interrumpe.
─ ¿Y Marcus?
─ Salió muy temprano y no se a donde fue.
─ Como no está, hay que ir a pasear al pueblo.─ Se sienta a mi lado.
─ No, lo siento, Marcus me dijo que no salga de la casa hasta que vuelva.
Karla resopla y hace una mueca de enfado.
─ Quiero hacer algo divertido pero no podemos porque el insensible de tu esposo no te deja.
─ No es eso. Si no hago lo que dice, se va a enojar
─ Te controla mucho─ Murmura Cloé pero no logro escucharla.
─ Queria salir pero como no es posible me voy, vengo en la tarde para ver al pequeño Oliver.
─ Claro.
Karla se va dejandome con Cloé. Como aún no desayune la invito a que comamos las dos, ella acepta. Desayunos conversando de varias cosas, al terminar, la sirvienta baja
con Oliver en su brazos, sonrio y tomo al bebe en mis brazos.
─ Prepara la leche que Marcus compro─ Ordeno y ella asiente y se va a la cocina.
Los tres nos vamos atrás de la casa donde hay una piscina que hace unos meses atrás Marcus mando a construirlo. Cloé y yo nos sentamos en las sillas donde hay sombra debido al calor que hay a esta hora de la mañana.
Juego con las manitos de Oliver, él aun tiene sus ojitos cerrados.
─ ¿Puedo cargar a tu hijo?─ Pregunta Cloé de la nada.
Acepto y le entrego el bebé en sus brazos, cuando le dejo por acidente levanto un poco de su blusa notando una cicatriz recien curada en su abdomen
Cloé abraza a Oliver y lo acuesta en sus rodillas.
─ Es muy lindo.
─ Si, igual a Marcus.
─ Yo tambien quiero tener un hijo.
─ Si lo tienes, de seguro seras una buena mamá.
─ No lo sé, tengo miedo de ser como mi madre.
─ ¿Tu familia aún sigue con vida?─ Pregunto de la nada.
Ella asiente con una tristeza en sus ojos.
─ Mis padres estan vivos pero yo me aleje de ellos, fue tan idiota por haber tomado esa decidión.
─ ¿Y por qué no regresas a buscarlos?
─ Quiero hacerlo.... pero no puedo, ¿y tu família Marriella?
─ Ellos estan muertos.─ Suelto viendo al bebé.
─ Lo siento.
─ No te preocupes, al menos tengo a Marcus.
─ ¡Señora!
La sirvienta se acerca y me da el biberón en mis manos, lo agradezco y le doy a Oliver. Mi pequeño estaba muy hambriento que termina su biberon en segundos.
El telefono de Cloé suena de la nada, lo revisa, su expresión cambia, el color de su rostro se va, cuando estoy por preguntat se levanta apurada, se despide de Oliver y de mi, y de va.
¿Que le paso?
Nos quedamos mi hijo y yo disfrutando del ambiente, asi pasamos hasta el almuerzo, Marcus regresa a casa y almuerza conmigo.
─ ¿Mañana puedo salir con Karla y Cloé?
─ No.
─ Quiero salir Marcus.
Estuve casi un mes en el hospital y cuando llego a casa, tengo que estar otra vez atrapada entre las paredes.
─ Ya te dije que no.─ Dice algo irritado.
Ya no trato de convenserlo.
Se levanta de su silla y tomo mi mano obligando a pararme. Me lleva al jardín que tiene un columpio mientras que la sirvienta cuida de mi hijito.
Marcus me habla pero yo estoy mas enfocada observando desde lejos a mi pequeño retoño, mi esposo se da cuenta y solo suelta un gruñido, sujeta mi mentón y me da un beso.
─ Soy tu esposo Mariella.
─ Lo sé.
─ Cuando este a mi lado solo debes estar pendiente de mí.
─ Esta bien, no te enojes─ Beso su mejilla haciendo que sonria.
─ Eres tan linda mi amor─ Acaricia mi mejilla, me contagia su sonrisa.
Lo abrazo, de alguna forma me siento extraña abrazarlo y de la nada mi cabeza me empieza a doler.
─ De-dejame Marcus, quiero regresar a mi casa
─ ¿Que dijistes?─Marcus suelta mis brazos y me mira.
─ Yo no dije nada─ Eso creo.
─ Se que dijistes algo Mariella.─ aprieta sus manos y se la vuelta regresando a casa.
Se nota alterado, y en ese estado es capaz de hacer cualquier cosa, asi que lo sigo, él ingresa a la cocina, se mueve por todos lados sacando un vaso y sirve el jugo.
Al verme me da el vaso del jugo.
─ Bebelo.
─ Gracias.
Me lo tomo y dejo en vaso en la mesa, me acerco a Marcus, él me sujeta mi cintura y me besa la cabeza. Su cuerpo esta tenso asi que enriedo mis brazos en su torso, sonrio como una tonta.
─ Vas a estar bien cariño.
─ Lo sé. Tu siempre me vas a cuidar ¿no?
─ Siempre te voy a cuidar mi amor y no voy a permitir que te vallas de mi lado.
─ Nunca me ire de tu lado Marcus.
─ Eso espero mi amor─ se acerca a mi oido apretando mas su agarre─ O si no sufríras las consecuencias
En ese momento, la sirvienta ingresa a la cocina junto con Oliver en sus brazos, emocionada corro hacia ella y le quito a mi hijo de sus brazos.
─ Hola mi amor, extrañastes a mamá.─ Él me da un sonrisa con esa boquita sin dientes─ Eres tan lindo mi pequeño Oliver.
─ Mariella.
En la noche me acuesto con Oliver en mis brazos mientras que Marcus esta del otro lado enojado, no lo tomo importancia y duermo con mi niño muy feliz.
Juego con él un rato hasta que se duerma, Marcus al ver que Oliver cierra sus ojos, trata de cargarlo y llevárselo a su cuna pero impidió que lo haga.
─ Dejalo que duerma conmigo, solo por esta noche.
─ No.
─ Por favor Marcus
Ante mi súplica, él suspira y me da al bebé, enojado de echa dandome la espalda, yo en cambio estando muy feliz duermo con mi niño.
Mi pequeño oliver