Mateo. —MATEO VEEEENNNN. —estaba juntando todas nuestras cosas porque la fiesta de los quince de Marti terminó. —¿Qué pasa Marti?. —Toma la torta... —quedo viéndola cuando agarra una de las muchas tortitas que quiso, le regalamos la torta con Jose, son tortitas y muchas formando como una flor. —No Marti. —Siii, toma, para ti, la guardé para dártela, nosotros nos llevamos dos. —¿De verdad?. —le doy un abrazo y un beso en la frente—. Si que sabes que me gustan las tortas. —Si, yo dije, una para Mate que se vuelve loco. —Muchas gracias preciosa, no me lo esperaba y la vela menos que menos. —Como no iba a darte si eres mi hermano también. —Jose mueve la mano sin entender cuando aparezco con la torta entera. —¿Y eso?. —Marti nos la dio, juro que no le insinué nada. —Fua, que rico...

