Mateo —¿Marce, podremos pasar a cambiarnos?. —Si, pasen no mas, en la habitación de abajo hay espejo. —entramos con la mochila que trajimos, porque Pato tenia que acomodar unas cosas y Jose no quería que nos ensuciemos, yo quería venir cambiado pero ella no. —Bueno... —saca de la mochila una bermuda y una remera normal, con mis zapatillas mas frescas por asi decirlo—. Deja la ropa aca asi la guardo bien o no entra. —Eeehhh, ¿desodorante trajiste?. —Aca... —en calzones me pongo el desodorante y ella una pollerita corta, un top y unas ojotas con brillos, de aca nos vamos a casa a dormir, tampoco tanta producción—. ¿Queda medio medio?. —Nooo, estas preciosa como siempre. —¿Las ojotas?. —No, te quedan lindas donde son con brillos y tienes brillitos ahi en la pollera. —Bien. —¿Qué vas

