Ivy ¿Habían escuchado el término del príncipe azul? ¿Aquella frase que hacía referencia cuando un hombre era atractivo y además iba en rescate de una dama? Sin duda alguna Nowe parecía cumplir el perfil y es por ello que veo necesario agregar algo más a esa frase para salvar la poca dignidad que me queda. El truco es asfixiar al príncipe hasta que se ponga azul. El origen de este pensamiento homicida fue que gracias a mi estupidez, Nowe me había atrapado tocando su rostro, si lograba que perdiera la conciencia por un instante podría fingir que nada había pasado. —Juro que no es lo que parece —me atrevo a decir mientras intento disimular mi nerviosismo —no te estaba tocando de una manera lasciva, tampoco creas que deseaba manosear tu perfecto cuerpo ¡por supuesto que no! —Sin embargo, No

