Las palabras de Melisa fueron muy discretas. Cualquiera que lo oyera tendría la impresión de que estaba defendiendo y ayudando a Rubí, como si creyera en el carácter moral de ella, y que no simpatizaba con Marcia, que estaba tendida en el suelo tan lastimosamente con huesos fracturados. Pero las palabras de Melisa hicieron que las cejas de Rubí se fruncieran aún más con sospecha. Sabía que este incidente no fue tan simple. Además, el plan de Marcia no se llevó a cabo solo. Definitivamente tenía una mano amiga en la familia Santoro. De lo contrario, no había forma de que todas estas personas la ayudaran a defenderla. No era como si tuvieran algo que ganar con eso. Sintiéndose un poco divertida, Rubí se burló. Marcia realmente tenia un buen truco bajo la manga. Su plan estaba bien pens

