KAILANI . . Entre cabreada y con mucha intriga, bajo las escaleras para llegar a la cocina desde donde se oyen las voces de mis amigos. Entro haciéndome la tonta y voy derecho al refri. Estaré enojada, pero muero de hambre, así que tomo todo para prepararme un sándwich, además de un jugo de frutas que ya tengo preparado. —¿Qué pasó? —pregunta curioseando Bren. —Nada, me dijo que lo dejara en paz, igual que a ti, y lo mande a la mierda. —Me encojo de hombros. Podré haber cambiado y ser más cariñosa, pero lo intensa cuando me enojo, no se me quita. Siempre fui igual. —Es mi culpa, lo siento Kali... —Baja la mirada. —Ya vuelvo —comenta Fran, dejándonos solas. —¿Cuál es el drama con ustedes? —Nada —se tensa—, lo de siempre. Estupideces sin importancia. —Ok —respondo calmada, sé que

