Estaciono el auto en la cochera de mi casa. Sin hacer ruido, abro la puerta de entrada y luego la cierro. Observo el reloj en la pared junto a la puerta y vislumbro la hora: 5:25 a.m. Faltan unos cinco minutos para que la alarma de mi mamá suene. Ése es el tiempo que tengo para subir a mi habitación y aparentar dormir. Dejo las llaves del auto de mi madre justo donde las conseguí, no quiero levantar sospechas. Subo las escaleras con pesadez. No dormí absolutamente nada, y sé que voy a lamentar haber salido de mi cama cuando esté en la secundaria. Abro la puerta de mi habitación y me lanzo a la cama. Coloco la almohada debajo de mi cabeza y cubro mi cuerpo con la manta. Pasan unos pocos minutos cuando escucho unos pasos adentrarse en mi habitación. -Evans, cariño, despierta- mi madre

