Dado que hicieron el viaje en el avión de Eiron, a la mañana del día siguiente estaban en camino por tierra hacia el hotel que él reservó antes de salir de Alemania. Sin mucha planificación organizó por lo menos el tema de la estadía mientras ubicaba un lugar donde esconderse para que la gente de Mac no se diera cuenta de su presencia allí en Maryland. —¿Cuál va a ser el siguiente movimiento? —le pregunto a Leslie que iba sentada al lado de él en la camioneta que alquilaron en el aeropuerto. —Debemos tratar de inspeccionar los alrededores de la casa cuya dirección me dio mi madre y esa casa está cerca de la base donde Mac estaba destacado —le respondió pensativo. —Todo esto es tan extraño —manifestó Lorena que iba sentada en la parte de atrás de la camioneta— ¿No les causa mal augurio

